viernes, 9 de mayo de 2014

CRITICA DE CINE: OLDBOY






En la cartelera actual, hay un par de cines que se han animado a poner OLDBOY (de Spike Lee, 2013). Para los cinéfilos este estreno es de interés por dos razones (además del jugo que le podamos sacar a la película en sí, claro).
Empezando por el título. OLDBOY es, claro, un remake de un filme coreano, homónimo y de culto, dirigida en el 2003 por el renombrado Chan Wook Park (parte de su llamada "trilogía de la venganza" ). He tenido la oportunidad de ver dos de esas tres propuestas, suficiente para ubicar a Chan Wook- Park como un director de palabras mayores en lo que respecta a historias de sangre y revancha. piensen en un Quentin Tarantino ( los más nuevos), o en un Sam Peckinpah (los más viejos), pero oriental. Y más visceral. ¿Difícil de creer? Lo era para mí también.  Wook - Park se propuso llevar a niveles literarios - no lejos del realismo mágico- y con historias muy perturbadoras la vieja tradición del ojo por ojo. Y lo hace apelando al cerebro del espectador, a su corazón - hay que ser de piedra para no llorar en algunas de sus escenas- pero sobre todo a ciertas porciones francamente salvajes de nuestro ser. En efecto, hay que mentalizarse de antemano para no caer en un mantra hipnótico recetado poco a poco ante nuestros ojos por este coreano. Si no llegamos preparados y nos dejamos llevar, nos encontraremos disfrutando el sabor de la revancha a niveles casi morbosos. Como nota final sobre el origen, valga decir que el fime original se basa a su vez en un manga de Garon Tsuchiya, pero eso es para otro día.





Vamos al segundo elemento. ¿Cuál director se animaría a realizar nuevamente, una obra no tan vieja y considerada de culto, con el fin de hacerla más accesible a todos aquellos angloparlantes que les da pereza   el cine extranjero y leer subtítulos? El que se echó la labor fue Spike Lee ( Atlanta, EEUU, 1957). Este caballero se empezó a formar reputación como director de historias de controversia y agitación, muy en relación con sus temas favoritos: el racismo y la injusticia asociada a esta, especialmente en lo que respecta a la población negra de su país. 



Basta con señalar dos de sus obras más conocidas para recalcar su compromiso con la dignificación de los afroamericanos: su chispeante Haz lo Correcto (Do The Right Thing, 1989), y su célebre Malcolm X  (1992). Es un director tan interesante que se merece su propio tema, y de él nos ocuparemos con más detalle en un futuro cercano.
Entremos en materia. Para analizar un refrito es tentador caer en lo obvio: la comparación. Trataré de evitarla, no sé si tendré total éxito, pero en esas vamos.



Oldboy es la crónica de una venganza. Joe Doucett ( Josh Brolin ) es un tipo cualquiera. Ni siquiera es un buen tipo y tiene problemas con la bebida. Pero un día, después de una borrachera, se encuentra en lo que parece la habitación de un hotel. El orden es perfecto, pero se encuentra encerrado. Desconoce quiénes lo llevaron ahí o por qué. Su única compañía es un televisor, por el que verá pasar el mundo y los cambios que tiene a lo largo de su confinamiento, que dura 20 años. Y un día, con la misma falta de explicaciones con la que lo encerraron, lo sueltan. En su poder un grueso fajo de billetes, y un celular. Y en el celular una cuenta regresiva. Inicia -cree iniciar- el desarrollo de aquel viejo refrán: " la venganza es un plato que se sirve mejor frío". 




Este interesantísimo arranque logra enmarcar una historia llena de enigmas. Y en la resolución de las preguntas que el protagonista se hace - y las que debería hacerse, según le aconseja el villano-, presenciamos una sanguinolenta pila de víctimas colaterales y efectos secundarios. Recalcamos que se notó el esfuerzo de Lee de poner ante nuestros ojos situaciones de pelea interesantes, como es la escena del enfrentamiento del liberado contra una horda de forajidos, con un plano secuencia a traves de dos pisos. Este y otros montajes son claras referencias a la película original, lo cual invita a la comparación y me encharca la cancha para este comentario. Pero sigamos.
En general la ambientación , la música y fotografía cumplen bien su cometido, en especial la primera en lo que respecta a la habitación del hotel. El fuerte del filme es su guión, material suculento que le permite a Lee desenvolverse bien, con un montaje y un ritmo cambiante que se adecúa a las situaciones ( como un auto que cambia bien de marchas en subidas y bajadas). Spike Lee incluso se permite ser, por ratos, hitchcockniano. En especial cuando el protagonista consigue las primeras pistas que lo llevarán a las respuestas que busca. Pero a Lee le vemos una faceta nueva: el uso de elementos propios del gore, y no duda en echar mano de las imágenes generadas por computadora si quiere mostrarnos un pistoletazo en la cabeza en un sobrio (¿?) plano americano. Impacta.
Esta película es genial? Dista de serlo. Brolin cojea en su interpretación, a veces conmueve y a veces se esfuerza demasiado por ser "el duro". Una escena que pretendía ser erótica se reduce a una situación impuesta a la fuerza y resuelta sin gracia ni estilo, un coito que por su peso en la historia se pudo haber impregnado de más afecto y emotividad. Parecían dos viejos con floja calentura, incluyendo a la atractiva Elizabeth Olsen (cuyo desempeño en el resto del filme sí fue bueno). Pero lo peor de la película fue el trabajo del actor Sharito Copley. ¡Qué mal que lo hace! ¡Qué muecas mas insufribles, qué intento  de "mirada de trastornado" más fracasada! Esperemos que vuelva al nivel que tuvo, por ejemplo, en Distrito 9. Samuel L. Jackson? Lo hace bien, en un tipo que combina la crueldad más académica con un retorcido sentido del deber y los negocios.
 Por fortuna es buena la resolución de la trama, con el punto de giro del final bien colocado y la resolución de la venganza ( que creíamos entender). No será mi recomendación más calurosa, pero es en general un buen filme. Incluso pienso volver a verla, al igual que la original coreana. Háganlo ustedes también. Claro, si tienen estómago.


CALIFICACION: ***

*****Excelente
**** Muy Buena
***  Buena
** Regular
*  Mala
0  Muy Mala
00 Pésima