jueves, 22 de enero de 2015

INTRODUCCION A LAS CURIOSIDADES DE WES ANDERSON




Obligatorio referirse al cine de Wes Anderson, a propósito del estreno nacional de su multinominada EL GRAN HOTEL BUDAPEST (2014). Para muchos que se creen fanáticos del cine, este artista y director es de los mejores para separar la paja del grano. La paja: los fanáticos palomiteros ávidos de explosiones y efectos especiales cada vez más sofisticados. El grano: el cinéfilo, el dispuesto a maravillarse ante nuevas formas de contar historias con una cámara y un puñado de gente con talento.
Y es que a estas alturas, encontrarse con autores- autores- que se dedican a ponerle un sello personalísimo a sus filmes es harto escaso. No nos referimos a directores buenos y malos. Nos referimos a directores que logran desarrollar una caligrafía apreciable y distinguible. Cada vez más escasos. Algunos siguen ahí desde su veteranía y resultados de calidad variable (Woody Allen, Pedro Almodóvar, los Cohen...). En Estados Unidos y con Hollywood es peor la cosa, pero afortunadamente algunas voces jóvenes se levantan: Sofía Coppola, Alexander Payne, por mencionar algunos. Y claro, Wes Anderson. 




Wes Anderson, voz creativa y autor de desconcertantes cuentos, inició su curiosa historia desde su inusitado origen: nació en Texas. En la universidad se topó con dos cosas que influyeron mucho en su vida: el estudio de la filosofía y al actor Owen Wilson. Con él hizo su primer largometraje, BOTTLE ROCKET (1996), y Wilson seguiría participando en casi todos sus filmes de una u otra forma.
Aunque Bottle Rocket tuvo algún reconocimiento en los circuitos independientes, lo que lo hizo más notorio a nivel nacional e internacional fue RUSHMORE (1998), entrando en la fábula a través del adolescente más particular de la historia. Y desde entonces ha ido desarrollando su estilo, esa caligrafía que tanto le admiramos y que incluso ha llegado a la animación con El Fantástico Señor Zorro (2009)
Pero ¿qué es lo que hace a  Anderson un director cada vez más notorio para los amantes del cine? Pongo algunos elementos que han logrado establecer su sello:
Para empezar, su recurso más reconocido y utilizado: la simetría. Anderson ordena con meticulosidad cada toma para lograr este efecto. Prefiere por ello los primeros planos de sus personajes, con el rostro justo en el medio. Desde los créditos iniciales hasta el final, golpea y golpea la pantalla con imágenes de simetría casi desquiciante, que en manos de otros sería absurdo. Pero en manos de Anderson es absurdo y genial. Les dejo este excelente vídeo (no es de mi autoria aclaro) , para ilustrar lo que hablamos. 





El manejo de la cámara también tiene sus particularidades. Anderson prefiere los travelings cortos,  paralelos al movimiento de los actores,y eso si tiene que mover la cámara. Pero es más llamativo que prefiere dejarla en un solo lugar y obligarla a girar, con movimientos bien definidos de 90, 180 y 270 grados (en especial giros de 90 grados). Para continuar su obsesión con la simetría, no teme en llevar los diálogos de los personajes a una confrontación de frente a frente (180 grados) en vez de una colocación de cámaras en ángulo más estrecho como se hace más tradicionalmente al filmar a dos personas conversando. 


Otro punto alto de su filmografía es el uso del color. En cada una de sus películas se acentúa un segmento definido de tonaliidades y colores, no para empequeñecer las posibilidades de fotografía, sino para darle a cada obra una personalidad particular. En esto, Anderson se acerca a un pintor con una paleta bien planeada,




Otro de  los fuertes de las películas de Wes Anderson es de los más notorios incluso para el cinéfilo más tibio: un casting que parte de un grupo casi fijo de actores, casi todos ellos de alto perfil y que participan en la mayoría de sus obras. Este casting tiene un núcleo formado alrededor de Bill Murray, Jason Schwartzman y Owen Wilson (dice la leyenda que tiene que haber al menos una escena de Bill Murray fumando.) Agréguenle a este núcleo a un verdadero alud de grandes, talentosos actores de alto nivel, dispuestos a trabajar (y volver)  en estas alocadas historias: George Clooney, Willem Defoe,  Meryl Streep, Angelica Huston, Gene Hackman, Adrien Brody, Tilda Swinton, Edward Norton, Harvey Keitel, Jude Law, Ralph Fiennes...


Anderson logra lo que Woody Allen lleva haciendo por años: atraer a grandes actores a filmes de corte independiente, a punta de personajes interesantes y de la reputación que da participar en sus proyectos. Con respecto a sus personajes: existe una gran tendencia a dibujar personajes estropeados o incomprendidos, que quizá alcanzaron  cierto éxito pero que se anuncia su pronta decadencia. Suena pesimista si lo simplificamos así, pero hay que agregarle la dulzura, el tremendo sentido humano que alcanzan hasta en sus fracasos, y cierto "no darse por vencido" que le da tónica a casi toda su obra. Esto y la extravagancia: de eso hay montones. Y es que aventurarse en las historias fantásticas de WS es apuntarse a ver fábulas extrañas, humorosas, que apuestan tanto por hacerte reir por "el chico raro", como provocarte levantar una ceja, al revelarte la tragicómica verdad: el "chico raro" sos vos.Somos todos nosotros. En películas hermosas de gusto adquirido.  Invitados todos. Pocos los elegidos.