viernes, 11 de octubre de 2013

CRITICA DE CINE: LA NOCHE DE LA EXPIACION (THE PURGE)




The Purge. Escrita y dirigida por James DeMonaco. Producida por Michael Bay y Jason Blum.Cinematografía: Jacques Jouffret. Música: Nathan Whitehead. Con Ethan Hawke, Lena Headey, Rhys Wakefield, Adelaide Kane, Max Burkholder, Edwin Hodge. EEUU, 2013. Estreno. Horror, drama, gore, distopia.

Estamos en los Estados Unidos del año 2022, país que florece en economía, seguridad y empleo. Los ciudadanos asumen que es gracias a la propuesta de los líderes políticos que llevan el mando: los Nuevos Fundadores. Desde las alturas gubernamentales se generó una ley que a los de nuestro presente real nos deja perplejos: con el fin de "evacuar  la violencia natural de las personas, y con ello controlarla mejor", una noche al año, en todo el país y de forma general, el crimen es legal. Las personas tienen luz verde para matar, torturar, violar, destruir... por doce horas.  La Purga.
En ese marco encontramos a Jamer Sandin (Ethan Hawke), entusiasta partidario de la citada ley y millonario gracias a la venta de sistemas de seguridad para hogares. Precisamente, es la noche de La Purga, y él se prepara para recogerse en su mansión, con su familia, para ver los eventos televisados-no le gusta ir a"cazar", aunque admite que podría-, tras cortinas metálicas y cámaras de vigilancia. Y claro está, las cosas no saldrán como se pensaban.


Al empezar la película podemos intuir que no es una película gore más. Suena el "Claro de Luna" de Debussy, mientras se muestran las escenas de las purgas de años anteriores. Este contrapunto abre una propuesta interesante, por parte del escritor-director De Monaco, que se la juega para dar un producto bastante aceptable. Desarrollada en el marco de un lujoso barrio americano, donde los ricos se esconden alegremente de la noche fatídica o se apuntan a la masacre, mientras que queda claro quienes serán el grueso de las víctimas: los pobres, las minorías, aquellos que no pueden defenderse, los calificados como "parias" de la sociedad. Aquí brota la parábola y la relación de la historia con el momento histórico que se vive en el mundo: un capitalismo salvaje favorece a las clases privilegiadas, mientras elimina lo que considera inferior o poco productivo y deshumaniza todo.
La acción transcurre principalmente en el interior de la mansión Sandin, y aunque es una lástima que la ambientación no se exprese de forma más lúgubre (el muñequito quemado: buen intento),los puntos de giro y unos tres sustos bien distribuidos a lo largo del metraje contribuyen un poco a su ritmo, por momentos brioso, por momentos aletargado. En la elipsis narrativa, sales con ganas de saber más de los dichosos Nuevos Fundadores, así que sí, parece bien desarrollada. Eso sí, hay algunos problemas con el guión, entre inconsistencias a la orden de que el cuento avance y situaciones que no resuelven con una intensidad adecuada. Más de una vez uno quiere agarrar a la familia a patadas por no poder ponerse de acuerdo con algo tan sencillo como "quedarse todos en la misma maldita habitación". Pero tenemos que suspirar resignados y recordar que es una propuesta de slasher movie, es decir,  el asesino psicópata que te persigue con un cuchillo. Y esto conlleva que obligatoriamente que los personajes no puedan permanecer en la misma zona, si no,¿cómo podría el demente asesino hacer su trabajo?



En las actuaciones-casi todas decentes apenas- cabe resaltar al joven Rhys Wakefield, porque su caracterización- el líder de unos jóvenes aristócratas en plan de matanza- logra transmitir esa escalofriante ambigüedad  de unos modales refinados y una mente perversa en la misma frase. El que me dio verdadera pena ajena es Ethan Hawke. Desabrido, desganado, no le vi ni por un instante que se creyera su papel. ¿Qué le estará pasando? En muchas ocasiones anteriores ha demostrado su talento de sobra y aquí no da pie en bola.
 Resultado final de la película. Buena en realidad, propuesta recomendable y decente en su contexto, pero a leguas se tiene la sensación: ¡daba para más! Y no me refiero a la muy probable secuela y precuela (cuidado que podría tener su propia franquicia, aunque sea en pelis clase B para vídeos). Me refiero a que la distopia propuesta, aunque absurda, realmente te deja pensando. ¿A qué punto de indecencia, de amoralidad, estarían dispuestas las sociedades, las naciones, si ven en peligro su seguridad y su estilo de vida? Ahí se las dejo .

CALIFICACIÓN : ***


*****Excelente
****Muy Buena
***Buena
**Regular
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