domingo, 22 de febrero de 2015

CRITICA DE CINE: EN EL BOSQUE (Into the Woods)


Into the Woods. Dirección de Rob Marshall. Guión de James Lapine. Canciones de James Lapine y Stephen Sondheim. Producida por Rob Marshall, John DeLuca, Callum McDougall y Marc Platt. Cinematorafía: Dion Beebee. Montaje: Wyatt Smith. Con James Corden, Emily Blunt, Meryl Streep, Anna Kendrick, Lila Crawford, Daniel Huttlestone, Johnny Depp. EEUU, 2014. Musical.

Veamos. Admitamos algo primero: no me siento atraído por los musicales. Lo lamento. No es lo mío. No es que no me haya gustado honestamente algún clásico de ese género. Puedo aceptar que disfruté enormemente, por ejemplo, La Novicia Rebelde ( The Sound of Music, de Robert Wise, 1965), o el más emblemático de los filmes cantaditos, que es Cantando bajo la Lluvia (Singing in the Rain, de Stanley Donen y Gene Kelly, 1952). Hasta vi Chicago y Los Miserables y casi me gustaron.
Pero si quiero hablar de cine, hay que hablar de musicales, género que tuvo sus mejores años entre la década de los 30 y de los 60 del siglo pasado para luego ir decayendo poco a poco. Actualmente son casi una excentricidad, si hacemos la excepción de los filmes animados de Disney. 
Y precisamente con el sello Disney, Rob Marshall (el mismo que perpetró Chicago) trae esta, digamos, fábula de cuentos infantiles. Es la primera ocasión que Disney adapta un musical de Broadway a la gran pantalla, por lo que Marshall  parecía la opción lógica. 


Into the Woods propone la historia de varios personajes, cuyas vidas se marcan por el deseo de algo que no tienen. Cenicienta quiere ir a los bailes reales, Caperucita Roja quiere explorar veredas diferentes en el camino a ver a su abuela, el pequeño Jack desea conservar a su vaca blanca, el panadero y su esposa desean tener un hijo. Este contingente de personajes se involucrarán unos con otros por la interesada intervención de una bruja (Meryl Streep), quien desea lanzar un hechizo con diferentes objetos a encontrar en el bosque. Todos se dirigen allá, a los sinuosos caminos de un bosque de aire encantado. 
Y por supuesto, todo se desarrollará cantando. El fime empieza muy bien, con un coral de todos en su vida cotidiana, un "I Wish..." muy bien interpretado y enérgico. De ahí en adelante, las canciones vienen y van sin mayor trascendencia, de dudosa calidad artística y  con temáticas difíciles de encajar en la historia que tratamos de llevar. Esto se corrige con otro excelente número , en la canción Your Fault", pero de la primera a esa hay mucho cantorreo que, si bien tiene buenas voces, no contribuye al fluir narrativo.



Quizá este es el problema mayor del filme. Trata de narrar poco,haciéndolo pasar por mucho,  de muchos personajes, y lo hace superficialmente para peores. Un paquetazo, que le llamamos así en mi país. No observamos un crecimiento real de los personajes, pese a que es obvia la intención. Sólo uno lo logra de forma creíble: el panadero (llevado decorosamente por James Corden). A los otros personajes, aunque nos dicen de su conflicto, no se les aprecia gran cambio. Exceso de gente, poca profundidad. ¿No me creen? El filme tiene dos príncipes encantadores. Los escritores parecen darse cuenta y en el "segundo acto" quieren imprimirle "humanidad y conflicto" al elenco, que siguen deseando cosas pese a una aparente resolución previa. Lo único que hacen es poner eventos y eventos que no levantan y que no hacen resolver realmente los conflictos planteados con anterioridad. Esto de dejar cabos sueltos y taparlos con más cabos sueltos no es contar bien una historia.



Se fijaron en las comillas de "segundo acto"? En esto peca también el filme. Ya estábamos a puntos de levantarnos, satisfechos a medias  con lo visto, y de pronto ocurrre un despelote. Y la cosa, aparentemente, se complica (no lo hace, son más cosas que pasan y se ponen unas sobre otras, incluso sin razón aparente).  Es como ir saliendo de la misa y de pronto el padre nos detiene porque falta la mitad de la homilía. No funciona. Así de simple. 
Esto, sospecho, se debió al deseo de emular al musical de Broadway. pero un musical en un escenario  teatral es una cosa y el cine es otra. También se ve esto en las actuaciones del elenco. No puedo quejarme en ese apartado, lo hacen bien pese a un guión irregular.  Meryl Streep será lo genial que ustedes quieran pero es algo que ya se le puede exigir (lleva más de 35 años coleccionando nominaciones y hombrecitos dorados). Los niños no son grandes actores pero cantaron bien. ¿Johnny Depp? Estuvo poco y estuvo de sobra,  y verán que rápidamente lo sacan de la ecuación. 
Sí es impresionante la fotografía y la dirección artística : el bosque, hermoso y en algunas tomas preciosista,  que ante los cataclismos se torna oscuro y laberíntico, fábula de los deseos humanos perdidos en la incertidumbre cuando se persiguen. Eso, un par de canciones y algunos momentos de buen humor. Es todo. 

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